Profesión

Sepla participa en la conferencia sobre gestión del riesgo de fatiga de EASA y AESA

Las agencias española (AESA) y europea (EASA) de seguridad aérea han organizado conjuntamente en Madrid una conferencia sobre la gestión del riesgo de fatiga (FRM). Durante dos días, profesionales y expertos del sector de la aviación han abordado diferentes aspectos de interés relacionados con los sistemas FRM y la normativa FTL (Flight Time Limitations) y los desafíos que conlleva su implantación. Se han compartido experiencias y se ha tratado de concienciar a todos los agentes del sector sobre la importancia que tienen para la seguridad de la aviación.

Sepla ha tenido una participación destacada en la conferencia, con sendas intervenciones de su presidente, Fernando Miragaya, y del director de su Departamento Técnico, Iñigo Martín Apoita.

Miragaya ha destacado la necesidad de fomentar una cultura de seguridad basada en la confianza y la transparencia, en la que no se tomen represalias (como suspensiones salariales o evaluaciones psicológicas injustificadas) contra los pilotos que reportan fatiga, ya que esto puede disuadir de comunicar ciertos incidentes, poniendo en riesgo la seguridad aérea. Asimismo, ha subrayado la importancia de que se adopten decisiones basadas en datos para mejorar la planificación de los vuelos. Y ha reclamado una supervisión regulatoria independiente que asegure que los reportes de fatiga no sean ignorados, sino que sean utilizados para mejorar la seguridad operativa.

“El entrenamiento en la gestión de la fatiga debe extenderse no solo a los pilotos, sino también a gestores de aerolíneas y reguladores, para garantizar una visión integral del problema. Es esencial recordar que un piloto que reporta fatiga no es un problema, sino parte de la solución”, ha asegurado el presidente de Sepla.

Por su parte, Martín Apoita ha incidido en que es fundamental que exista una anticipación suficiente en la publicación de las programaciones de vuelo por parte de las aerolíneas. Y que se garantice el aviso temprano de los posibles cambios que puedan producirse en la programación inicialmente prevista. Además, ha considerado esencial que los pilotos se entrenen para ser capaces de gestionar la fatiga, tanto en lo que respecta a reportar fatiga por parte de los tripulantes como para aplicar la discrecionalidad del comandante en las circunstancias en las que sea necesario.