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Seguridad aérea

Sobre el incidente del vuelo Madrid – Gran Canaria

Separar a los pasajeros con asientos vacíos no es una medida de seguridad contrastada

11 de mayo de 2020.

El Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas quiere respaldar la actuación del comandante del vuelo de Iberia Express que ayer realizó el trayecto entre Madrid y Gran Canaria. Este vuelo, cuyas imágenes se han publicado en diversos medios de comunicación, cumplía todas las medidas de seguridad establecidas en el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma.

Dicho Decreto es, hasta el momento, la única norma de referencia que regula el transporte aéreo entre la península y las islas durante el estado de alarma, y determina que “en aquellos servicios en los que el billete otorga una plaza sentada o camarote, los operadores de transporte tomarán las medidas necesarias para procurar la máxima separación posible entre los pasajeros”. No hay, por tanto, obligación de disponer de asientos sin ocupar entre los pasajeros.

Sepla recuerda, además, que la eficacia de separar a los pasajeros con asientos vacíos entre medias no ha sido probada, por lo que no se puede asumir como una medida real y efectiva para prevenir el contagio a bordo de los aviones. La adopción, por presión social, de medidas cuya evaluación de riesgos no se ha realizado, hace un flaco favor a la aviación, un sector que contribuye de manera decisiva al desarrollo y bienestar de este país y que necesita recuperar la confianza de sus pasajeros.

Otras medidas efectivas

En este sentido, Sepla anima a las autoridades y las aerolíneas a centrarse en medidas preventivas que actúen antes de que el virus pueda subir al avión, como pueden ser los test previos en los aeropuertos. Una vez a bordo, el operador deberá garantizar la seguridad de los pasajeros con la provisión de geles desinfectantes, mascarillas o la desinfección completa del avión previa al vuelo.

Por último, Sepla recuerda que la higiene y pureza del aire de las cabinas de los aviones minimizan al máximo el riesgo de contagio de los pasajeros. Las aeronaves modernas están dotadas de filtros HEPA que renuevan el aire en su totalidad cada tres minutos. Además, en su desinfección el aire recorre un circuito desde la parte superior a la inferior de la cabina, impidiendo que aire contaminado acceda a los asientos y los pasillos del avión.