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Ryanair

“Ryanair nos pone trabas hasta una vez despedidos”

Los pilotos de la aerolínea irlandesa despedidos el pasado 8 de enero siguen sufriendo las malas formas de Ryanair

Gonzalo López – Departamento de Comunicación
El sentimiento más extendido entre los trabajadores de Ryanair durante estos días es la consternación, explican los pilotos de Las Palmas: “el día 8, en lugar de enviarnos la carta de despido, nos citan para devolver los uniformes, es siempre la misma historia”. Ellos han vivido en primera persona el caos generado por Ryanair desde que se anunciase el cierre de bases y critican tanto las pocas comunicaciones que la empresa ha tenido con ellos, como el trato de esta. Algunos de estos pilotos, como otros tantos, no entienden cómo una empresa “con el dinero y los beneficios de los que Ryanair alardea puede, tras la fachada, tratar tan mal a sus empleados”.

Desde Las Palmas cuentan que, durante las últimas semanas, con las navidades de por medio y con todos los pilotos y TCP de Canarias sabiendo que su periplo en Ryanair se acercaba al final, “nadie ha dejado de cumplir con sus obligaciones”. Todo el mundo ha acudido a trabajar como lo han hecho normalmente. Casi la totalidad de los pilotos que han sido despedidos -a la espera del recurso de impugnación ante la Audiencia Nacional-, se verán obligados a cambiar su lugar de residencia, puesto que “será muy difícil volar para otra compañía desde las islas” dice uno de ellos con resignación.

En cambio, la compañía no ha cambiado su forma de operar y, hasta bien entrada la tarde del día 8 de enero, los afectados por el ERE no habían recibido sus cartas de despido. “Nos enviaron la comunicación oficial del despido al teléfono móvil varias horas después de haber restringido nuestro acceso a la intranet para empleados de Ryanair” nos cuentan. Esta plataforma es la que utilizan lo pilotos de la aerolínea irlandesa para consultar todos sus datos profesionales.

Paralelamente al envío de las cartas de despido, y en varios casos, antes de que esta llegase, los pilotos recibieron un ingreso de la aerolínea en sus cuentas bancarias en concepto de indemnización. Las cantidades de estas operaciones tampoco han parecido fiables al colectivo, que duda seriamente de los cálculos que se hayan realizado antes de abonarles la indemnización. “Todavía tenemos que analizarlo caso por caso, pero sospechamos que las cuantías transferidas a los pilotos en forma de indemnizaciones podrían no estar bien calculadas” apunta la Sección Sindical de SEPLA en Ryanair, confirmando las impresiones de los pilotos de Las Palmas.

“La desconsideración hacia nosotros es tal, que nos ponen trabas hasta una vez despedidos” nos dice un piloto que cuenta cómo la compañía se resiste a entregar sus certificados de horas de vuelo tanto a él como a sus compañeros. Este documento es imprescindible para que los afectados puedan acreditar su experiencia ante otras compañías en su nueva búsqueda de empleo. Algunos de ellos creen que “acostumbrados a que sean los pilotos quienes abandonan la empresa voluntariamente, Ryanair espera que en esta ocasión sean también ellos quienes hagan los trámites para obtenerlo” cuando, en caso de despido, es la aerolínea quien debe proveer de este documento al piloto.

Mientras tanto, en Girona, pilotos y TCP se han visto obligados a firmar un contrato en el que se reducían forzosamente sus condiciones laborales. Esto sucede aun existiendo sendos informes de la Inspección de Trabajo -uno en Cataluña y otro a nivel nacional- en los que este organismo deja patente que Ryanair no ha seguido las normas que determinan cómo llevar a cabo un ERE.

Tras la ejecución de los despidos, la aerolínea elevó la previsión de beneficios para el presente año fiscal, que pasaron de estar entre los 800 y los 900 millones de euros, a situarse en un rango de entre 950 y 1 050 millones de euros. Esto provocó un alza de hasta el 11% en la bolsa de Londres, llegando a alcanzar los 19,94 euros por acción. “Es una falta de respeto descarada. Mientras mejoran sus previsiones de beneficios, vuelvan a amenazar con nuevos cierres”, apuntan desde la Sección Sindical.

El colectivo de pilotos vio como 70 compañeros eran despedidos por medio de un ERE – según Inspección de Trabajo- irregular. Junto con los TCP serán más de 300 las personas despedidas, con una tasa de recolocación inferior al 10%. Ahora, los afectados sólo quieren saldar todas sus reclamaciones pendientes y conseguir un nuevo puesto de trabajo que les ayude a dejar atrás esta experiencia.