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Seguridad aérea

12 años del accidente del JK5022

El peor accidente de la historia reciente española dejó 154 víctimas mortales.

20 de agosto de 2020.

Sepla vuelve a recordar, doce años después, a las 154 víctimas mortales del accidente del avión JK5022, que se estrelló en las pistas del aeropuerto de Barajas durante la maniobra de despegue. Un accidente que se produjo por una cadena de errores en la que, por motivos que aún no se han dilucidado, la alarma de configuración errónea de despegue, TOWS (Take Off Warning System), no sonó. Se trata de una alarma que, de haberse activado, habría llevado a los pilotos a abortar el despegue antes de comenzar a elevar el avión. El informe final sobre el accidente dejó sin responder por qué no sonó dicha alarma, dejando como únicos responsables del accidente a los dos pilotos fallecidos.

Durante estos 12 años, se han llevado a cabo varias iniciativas legales que han redefinido el marco de la seguridad aérea en España. En 2013, y a partir del Reglamento Europeo de 2010, se aprobó en España el Real Decreto de asistencia a las víctimas de accidentes de la aviación civil y sus familiares, que obligaba a las aerolíneas a facilitar la lista de pasajeros en un máximo de dos horas en caso de siniestro.

Un año más tarde, en 2014, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea aprobó el Programa Estatal de Seguridad Operacional, PESO, que define el modo en el que deben implementarse los sistemas de gestión de la seguridad operacional en el seno de los operadores y gestores aéreos. Este programa regula además el uso de los reportes de seguridad, claves para un enfoque preventivo de la seguridad aérea.

Además, a principios de este año el Ministerio de Transportes anunciaba la creación de una de las demandas históricas de Sepla y de muchos agentes del sector aéreo: una comisión intermodal de investigación de accidentes e incidentes de transporte (aéreo, marítimo y ferroviario). Esta comisión unifica en una sola las tres comisiones de investigación existentes hasta la fecha (CIAIAC para la aviación civil, CIAF para los accidentes ferroviarios y CIAIM para el sector marítimo).

La medida se encuentra aún en fase de anteproyecto de ley, y fue sometida a consulta pública por el Ministerio para que la sociedad civil presente alegaciones y propuestas. Sepla, a través de la Plataforma de Profesionales por la Seguridad del Transporte, auspiciada por Sepla,presentó sus propuestas para impulsar una comisión independiente y eficaz, que cuente con el punto de vista de los profesionales del transporte. La iniciativa se encuentra ahora mismo en pausa debido a la crisis del COVID.

Recuerdo a las víctimas

En este día, Sepla quiere recordar a las 154 víctimas de este accidente, cuyas causas aún están por dilucidar, ya que la propia CIAIAC no fue capaz de determinar por qué no sonó el TOWS. La reanudación de la comisión parlamentaria para investigar este accidente podría arrojar algo de luz sobre un episodio aciago en la historia de la aviación.

Especial recuerdo merece para Sepla la memoria de los tres pilotos fallecidos en el accidente: Antonio García Luna, Francisco Javier Mulet y José Fernández, en quienes se depositó injustamente la responsabilidad del accidente. El error humano nunca puede ser causa única de un accidente aéreo, y una conclusión tan simplista no ayuda en modo alguno a mejorar la seguridad del transporte, fin último de las comisiones de investigación.